Julián LeBarón buscará la gubernatura de Chihuahua con Somos México, sin afiliarse al partido
Somos México respaldará a Julián LeBarón rumbo a Chihuahua 2027. El activista no se afiliará al partido y denuncia amenazas de muerte que sacaron a su familia del país.
Somos México respaldará a Julián LeBarón como su aspirante a la gubernatura de Chihuahua en 2027, anunció el presidente del partido, Guadalupe Acosta Naranjo, en una conferencia donde ambos cuidaron cada palabra: la candidatura, insistieron, se definirá “en el momento procesal oportuno” y LeBarón no tendrá que afiliarse a la organización.
Esa doble precisión —el aplazamiento formal y la no afiliación— no es un detalle protocolario. Es el andamiaje con el que un partido de reciente creación intenta sortear dos problemas simultáneos: la prohibición constitucional de los actos anticipados de campaña y la contradicción de postular a un activista que basa su capital político justamente en no pertenecer a ningún partido.
El argumento de Somos México
Acosta Naranjo enmarcó el anuncio en la razón de ser declarada de su organización: un partido que no sea patrimonio de dirigentes ni de líderes, sino instrumento de la sociedad civil. Sostuvo que las circunstancias de Chihuahua exigen soluciones inéditas para que la ciudadanía deje de ser espectadora y tome el poder político en sus manos, en un país donde —dijo— prevalece la colusión entre autoridades y delincuencia.
El dirigente fue explícito sobre los límites legales. Argumentó que la Constitución no prohíbe aspirar, tener intenciones ni hacer política dentro de la ley; lo que prohíbe, enumeró, es colocar espectaculares, pintar bardas, realizar mítines, acarrear gente y financiar campañas con dinero de origen desconocido. Bajo esa lectura, el anuncio sería una manifestación de intención, no un acto anticipado de campaña.
Acosta Naranjo añadió un argumento de fondo que conviene retener: las campañas adelantadas, sostuvo, son costosas y empujan a los aspirantes a buscar recursos donde los encuentran —incluido el dinero sucio—, generando compromisos con quienes los aportan.
LeBarón: paz, amenazas y la Guardia Nacional
El activista planteó su aspiración como un proyecto para conseguir la paz y garantizar la libertad para los más de cuatro millones de habitantes de los 67 municipios chihuahuenses, y agradeció el respaldo de las comunidades tarahumara y menonita, así como de Javier Sicilia y Emilio Álvarez Icaza, con quienes ha marchado durante años.
El dato más grave del anuncio llegó casi al margen: LeBarón informó que ha recibido amenazas de muerte y que su familia tuvo que salir del país. Dijo haberse comunicado con el titular nacional de Seguridad Ciudadana, Omar García Harfuch, quien dispuso que elementos de la Guardia Nacional resguarden su seguridad.
Sobre su elección de partido, LeBarón explicó que Somos México es una institución recién construida que no carga con el pasado de las demás fuerzas del país. También confirmó su respaldo a Las Madres Buscadoras y su comunicación con Ceci Flores.
Respecto al gobierno estatal, marcó distancia sin confrontación: dijo mantener comunicación adecuada con la gobernadora Maru Campos, pero consideró que se requiere un mayor esfuerzo en materia de seguridad, señalando una situación especialmente peligrosa para niñas y niños.
El argumento económico: Chihuahua y el T-MEC
LeBarón introdujo un eje poco habitual en el discurso de un activista por la paz. Recordó que Chihuahua es la entidad más grande del país, comparte mil kilómetros de frontera con Estados Unidos y aporta uno de cada cinco dólares que México exporta al vecino del norte —el 20% de las exportaciones nacionales—, por lo que la no continuidad del tratado comercial afectaría al estado.
Su conclusión fue inequívocamente pragmática: México y Estados Unidos ya son un país binacional, dijo, y el conflicto entre ambos resulta fatal para Chihuahua.
¿Por qué importa?
El anuncio plantea tres tensiones que definirán su viabilidad.
La jurídica. Somos México construye su legitimidad sobre la exigencia de detener las campañas anticipadas, y hace un anuncio de aspiración a 2027 con veinte meses de anticipación. La distinción que traza —aspirar sí, hacer campaña no— es defendible en el texto constitucional, pero será la autoridad electoral, no el partido, quien determine dónde está la línea. El precedente importa: si la fórmula funciona, otros la replicarán.
La política. LeBarón no se afilia, y eso es coherente con su trayectoria: su fuerza proviene de ser víctima y activista, no militante. Pero un candidato sin partido postulado por un partido opera en una zona gris de responsabilidad. Si gobierna, ¿ante quién responde? La figura resuelve un problema de imagen y abre uno de rendición de cuentas.
La de seguridad. Es la más urgente y la menos discutida. Un aspirante a gobernar Chihuahua anuncia que su familia salió del país por amenazas de muerte y que requiere protección de la Guardia Nacional para hacer política. Ese hecho, por sí solo, describe el estado de la contienda electoral en la entidad mejor que cualquier diagnóstico. Y anticipa la pregunta que ninguna candidatura ciudadana resuelve por sí misma: si la violencia ya define quién puede competir, el problema no empieza en la boleta.
📚 FUENTES CONSULTADAS
Somos México - https://somosmx.org.mx/boletin/aspira-julian-lebaron-gubernatura-chihuahua-somos-mexico/<br />
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