Tláhuac se suma al programa “El Tribunal en tu Alcaldía”: por primera vez, sus 392 mil habitantes tendrán orientación jurídica gratuita en su propia demarcación
Con la firma del sexto convenio, el TJACDMX consolida un modelo itinerante de justicia administrativa que ya cubre desde la alcaldía más rural de la capital hasta una de las que más preserva identidad chinampera. La pregunta que queda es cuándo llegarán las otras diez.
Hay programas que se construyen convenio a convenio y, en algún punto, dejan de ser iniciativa para convertirse en precedente. El Tribunal de Justicia Administrativa de la Ciudad de México (TJACDMX) parece transitar ese tramo. Con la firma del acuerdo con la Alcaldía Tláhuac este miércoles 28 de mayo, “El Tribunal en tu Alcaldía” suma ya seis demarcaciones: Milpa Alta, Coyoacán, La Magdalena Contreras, Iztapalapa, Azcapotzalco y ahora Tláhuac.

Lo que distingue a esta incorporación no es solo la geografía (aunque la distancia importa) sino lo que revela: Tláhuac tiene 392,313 habitantes según el Censo 2020, más de 16 mil establecimientos económicos y una identidad territorial construida sobre la cultura xochimilca y uno de los últimos sistemas chinamperos activos de la ciudad. Es, en términos prácticos, una alcaldía que carga con historia y con distancia. Esa distancia de la sede del Tribunal hacía que muchos de sus vecinos enfrentaran solos los procesos administrativos. El convenio firmado tiene entre sus objetivos cerrar esa brecha.
Lo que establece el acuerdo
El convenio estructura cuatro ejes de trabajo: capacitación a funcionarios de la alcaldía en materia de responsabilidades administrativas; mecanismos de intercambio de información entre ambas instituciones; acciones preventivas para reducir riesgos en la gestión pública local; y promoción de la cultura de la legalidad entre la ciudadanía tlahuaquense. A eso se suma la presencia física del Tribunal en el territorio a través de Jornadas de Vinculación con la Sociedad, las mismas que en abril pasado se celebraron en Milpa Alta, ya con carpas de atención directa instaladas en comunidad.
El magistrado presidente Andrés Aguilera Martínez fue directo sobre el sentido del programa: “Acercar la justicia administrativa a las alcaldías limítrofes no es solo un acto institucional: es un acto de justicia social. Es garantizar que las y los habitantes de Tláhuac no tengan que recorrer largas distancias para defender sus derechos, para recibir orientación o para resolver un conflicto con la autoridad”. El Tribunal, dijo, no puede esperar a que la ciudadanía llegue a él: tiene que salir al territorio.
Una alcaldesa que llegó con agenda
Del lado de la Alcaldía Tláhuac, el convenio lleva la firma y el impulso de la alcaldesa Araceli Berenice Hernández Calderón, cuya trayectoria en el trabajo territorial fue, según el propio Tribunal, pieza clave para concretar el acuerdo. En el acto celebrado en el Auditorio Morelos de la demarcación, con presencia de magistradas y magistrados de Sala Superior, Salas Ordinarias y Especializada, Hernández Calderón planteó el convenio como palanca para sus propios servidores públicos: “Este convenio se verá reflejado en capacitación para los servidores públicos de Tláhuac, lo que impactará de manera positiva tanto en el territorio como entre los ciudadanos”.
Su cierre fue más ambicioso: “Estoy segura que todos los beneficios que vienen a partir de la firma de este convenio serán extraordinarios, que vamos a contribuir a construir una ciudad más justa, con más legalidad y con más dignidad para todas y todos”.
Seis de dieciséis
El mapa del programa empieza a tener forma. Seis alcaldías firmadas, perfiles muy distintos entre sí —la rural e indígena Milpa Alta, la industrial Azcapotzalco, la densamente poblada Iztapalapa, la históricamente chinampera Tláhuac— sugieren que el modelo tiene flexibilidad real. El acto de Tláhuac se enmarca además en el eje de Justicia Social y Cercana al Pueblo del Plan de Gestión 2026-2028 del Tribunal, lo que le da continuidad institucional más allá de las firmas individuales.
Quedan diez alcaldías. La pregunta ya no es si el modelo escala, sino a qué velocidad lo hace.
Información y fotografías: TJACDMX