“No te hagas güey”: Cerveceros de México relanza su campaña contra la venta de alcohol a menores con inversión millonaria y alcance nacional
Más de mil millones de pesos invertidos en cinco años, 1,300 millones de impactos potenciales y una campaña que lleva más de una década en el imaginario colectivo mexicano. Con ese respaldo, la Cámara Nacional de la Industria de la Cerveza y de la Malta —Cerveceros de México— decidió que era momento de volver a poner el dedo en la llaga.
La organización anunció el relanzamiento de “No te hagas güey”, su campaña emblema para prevenir la venta y el consumo de alcohol en menores de edad, ahora con mayor alcance, estrategia integral y un mensaje sin matices: si es menor, no hay venta; si tienes duda, pide identificación.
De vuelta a la conversación pública
La campaña original se lanzó en 2013 y tuvo el mérito de colocar en el debate nacional un tema que la industria solía esquivar: la corresponsabilidad en el acceso de adolescentes al alcohol. Doce años después, Cerveceros de México retoma la bandera con una actualización que busca ir más allá de la comunicación y generar, en sus propias palabras, un cambio de comportamiento sostenible.
“El valor de nuestra industria no solo está en lo que producimos, sino también en la responsabilidad con la que actuamos”, declaró Karla Siqueiros, directora general de la Cámara, quien subrayó dos principios que la industria dice no negociar: cero alcohol en menores y cero alcohol si conduces.
Dónde va a llegar el mensaje
La nueva etapa de la campaña operará en múltiples frentes. A nivel físico, estará presente en refrigeradores, mostradores, lonas en camiones repartidores y en los propios puntos de venta: restaurantes, fondas, tiendas de conveniencia y abarrotes. En el plano digital, apunta a superar los 3.7 millones de impactos en redes sociales. Y para quien todavía dude de la escala del proyecto: también habrá presencia en pantallas durante eventos deportivos en Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.
La industria cervecera no es un actor menor en la economía mexicana. Cerveceros de México reporta que el sector genera más de 715 mil empleos directos e indirectos, contribuye con 1.6% del PIB nacional y tiene encadenamiento directo con 168 actividades económicas. El 73% de sus insumos son de origen nacional y sus productos llegan a cerca de un millón de puntos de venta en el país. En las tiendas de abarrotes, la cerveza representa el 30% de los ingresos totales.
Esa escala productiva es también el argumento implícito detrás de la campaña: una industria con ese peso económico necesita demostrar que la autorregulación no es solo relaciones públicas.
¿Por qué importa? El relanzamiento llega en un momento en que el escrutinio regulatorio sobre la industria del alcohol se ha endurecido en México. Apostar por una campaña de corresponsabilidad —y no solo esperar regulación externa— puede leerse como un movimiento preventivo tan estratégico como social.