11 septiembre, 2026

Claudia Sheinbaum responde a las críticas por los Lineamientos de Audiencias: “No hay censura, es un derecho constitucional”

La presidenta Claudia Sheinbaum defendió los Lineamientos Generales para la Protección de los Derechos de las Audiencias, en consulta pública hasta el 21 de agosto, y aseguró que no buscan sancionar contenidos ni que el Estado decida qué es verdad.

Claudia Sheinbaum Pardo presidenta de México habla sobre el derecho de las audiencias Fotografía Presidencia

La presidenta Claudia Sheinbaum salió al paso de las críticas en contra los nuevos Lineamientos Generales para la Protección de los Derechos de las Audiencias y fue tajante: no se trata de censura, sino de un principio ya contemplado en la Constitución.

En la conferencia matutina “Las mañaneras del pueblo”, la mandataria citó el segundo párrafo del artículo 6 constitucional, que reconoce el derecho de toda persona al libre acceso a información plural y oportuna, así como a buscar, recibir y difundir información e ideas por cualquier medio.

“México cambió”

Sheinbaum fue más allá y ubicó el rechazo a los lineamientos como parte de una disputa política de fondo. Según su lectura, quienes cuestionan la medida buscan recuperar privilegios previos, algo que —dijo— ya no es posible tras la decisión del electorado de transformar al país. Reconoció, eso sí, que si existen imprecisiones en el texto, hay margen para aclararlas: “hay que buscar adecuarlos para que sean más claros”.

Lo que sí y lo que no hacen los lineamientos

La consejera jurídica del Ejecutivo Federal, Luisa María Alcalde Luján, precisó los alcances reales del documento, que permanece en consulta ciudadana hasta el 21 de agosto:

  • No facultan al Estado para sancionar contenidos ni para determinar qué información es verdadera.
  • Obligan a que sean los propios medios quienes emitan un Código de Ética, definan cómo certifican y verifican su información, y nombren a un defensor de audiencias con mecanismos de queja disponibles para el público.
  • Establecen reglas para distinguir publicidad de contenido informativo: en televisión, con el símbolo “P” en pantalla y un aviso final sobre espacios comercializados; en radio, con una mención verbal previa y clara.
  • Exigen separar opinión de información noticiosa mediante plecas, cortinillas o elementos sonoros que identifiquen cuándo un conductor opina y cuándo informa.

¿Por qué es importante?

El debate llega en un momento en que gobierno y una parte del gremio periodístico y de organizaciones de libertad de expresión sostienen lecturas distintas sobre el mismo documento. Para la Presidencia, los lineamientos son una forma de blindar transparencia y evitar publicidad encubierta o el uso de espacios noticiosos como opinión disfrazada, además de dar a las audiencias herramientas de defensa que hoy no existen de forma sistemática. Para sus críticos —medios, columnistas y organismos defensores de la libertad de prensa— el riesgo señalado es que un marco regulatorio de este tipo, aun sin sanciones explícitas, pueda usarse como presión indirecta sobre las líneas editoriales, especialmente si las definiciones de “opinión” e “información” se prestan a interpretación.

Por ahora, el punto no está cerrado: la consulta ciudadana sigue abierta hasta el 21 de agosto, lo que deja una ventana para que medios, académicos y público general presenten observaciones antes de que el documento se convierta en norma definitiva. Cómo se resuelvan esas observaciones —y si se traducen en cambios al texto— será la clave para saber si el debate se enfría o escala.

📚 FUENTES CONSULTADAS

Con información e imagen de Presidencia